jueves 12 de enero de 2012

EL RECHAZO


EL RECHAZO 

No me gustan las manos blancas y húmedas, las pastelerías con luz de neón, los que usan bastón sin estar cojos, los granos de arroz dentro del salero, el helado servido en una copa de metal, los coches con alerones, los pantalones blancos transparentes, los gritos del megáfono en las tómbolas donde se rifan muñecos de peluche, los que soplan en la cuchara de la sopa, las cunetas llenas de papeles y botellas, las vitrinas polvorientas de los bares de carretera que exhiben productos típicos de la región, los tipos que te hablan muy cerca de la cara echándote un aliento fétido, los que salen del restaurante con un palillo en la boca y al pasar junto a tu mesa te dicen: “que aproveche”, el olor a margarina asada de las cafeterías, el gracioso que cuenta chistes los viernes en las cenas de matrimonios. 

El infierno también se compone de minúsculas cosas que a uno no le gustan: los músicos callejeros que utilizan grandes bafles para pedir limosna tocando un bolero, los intelectuales sesentones que todavía usan pantalones vaqueros muy ceñidos, los besos en las mejillas demasiado húmedos, los huesos de aceituna sobre el mantel, chuparse la yema del dedo para pasar la hoja del periódico, los que riñen con el camarero, las cubiertas de los libros con títulos dorados en relieve, los calcetines blancos en invierno, el chándal para dar vueltas a la manzana, los domingos, los nombres que salen en negrita en cualquier artículo.
El infierno de cada día también es eso. 

Manuel Vicent. El País (12-VI- 94)

1. Lee atentamente al anterior texto en el que el autor expone detalladamente todo aquello que le produce rechazo.
2. En él se enumeran una serie de: situaciones, tipos de personas, objetos, acciones o gestos y percepciones sensoriales (relacionadas con el gusto, el oído, el olfato, el tacto, etc.) que al articulista le producen rechazo.
3. Haz una lista con todo aquello que a ti te produce repugnancia, asco o que simplemente detestas. En ella debes incluir al menos dos realidades de cada una de las anteriores categorías.

a. Situaciones 
b. Tipos de personas
c. Objetos
d. Acciones o gestos
e. Percepciones gustativas
f. Percepciones olfativas
g. Percepciones táctiles
h. Percepciones auditivas

4. Recuerda que debes especificar y detallar al máximo en cada uno de los casos. Por ejemplo: no vale escribir simplemente “los músicos callejeros” sino que lo correcto sería especificar detalladamente “los músicos callejeros que utilizan grandes bafles para pedir tocando un bolero”.
5. Todos los textos deben respetar la siguiente estructura:

a. “No me gustan…” ( primer párrafo)
b. “El infierno también se compone de minúsculas cosas que a uno no le gustan:” ( segundo párrafo)
c. “El infierno de cada día también es eso.” (final)

6. En cada párrafo se deben ir alternando y combinando realidades de las ocho diferentes categorías. 

 ESTOS SON ALGUNOS DE LOS RESULTADOS QUE HAN SALIDO DE LA PLUMA DE MIS ARTICULISTAS DE 4º C DE ESO.

No me gustan las personas que beben agua haciendo ruido innecesario, ni las lavadoras ruidosas, las bolsitas de ketchup que no se abren con el "abrefácil", el sabor de la tierra en la boca cuando te caes al suelo, el olor del vómito que se te mete en la nariz y te escuece durante un buen rato, el sonido que se produce al frotar el caucho blanco en el que van envueltas las cosas frágiles, que me despierten mientras estoy soñando y recordar partes del sueño, pero no el sueño completo.

     El infierno también se compone de las minúsculas cosas que a uno no le gustan: las personas que te incomodan mirándote fijamente y sin parpadear, las personas que se chupan la punta del dedo para pasar la página, el sabor del metal, respirar pimienta, el tacto de la lengua de los gatos, el picor que sientes en la nariz cuando quieres estornudar y no puedes, los bolígrafos que te explotan en la mano y que te dejan una mancha de tinta que no te puedes quitar ni aunque te laves las manos.

     El infierno de cada día también es eso.

Jaime Alcáraz


No me gustan las personas indiferentes, los zapatos desatados, el sabor agrio del limón, el olor a peces en un puerto, el sonido de los claxons en hora punta un lunes, el tacto de una prenda húmeda, cuando se me bloquea el ordenador.

 El infierno también se compone de minúsculas cosas que a uno no le gustan: la sensación de frío al salir por las mañanas de la cama, las personas prepotentes, unas gafas torcidas, el sabor que se te queda en la boca cuando comes la pipa mala de la bolsa, el olor al cocinar repollo, el tacto de una hoja arrugada, cuando se araña la pizarra, el sonido del tenedor rozando el plato, cuando habla mucha gente a la vez y nadie se entiende.

El infierno de cada día también es eso.

Miguel Ángel Rivas

 No me gustan los tenedores de plástico, los atascos eternos de tráfico, las manos rugosas por tenerlas muchos tiempo en el agua, las noches en la que los perros no paran de ladrar, las personas que te tocan el hombro cuando te están hablando, los vecinos que arrastran los muebles, el sabor del zumo de naranja de brick, el olor del tabaco cuando se prende.

   El infierno también se compone de minúsculas cosas que a uno no le gustan: el sonido del despertador todas las mañanas, cuando tocas a un perro y te deja lleno de pelos, el sabor de algunos pescados, esperar a la gente que se retrasa, el sabor de las pipas que están malas, que se quede el ordenador bloqueado cuando estás haciendo algo importante, las personas que hablan muy alto por el teléfono, el olor del queso cuando se destapa.

   El infierno de cada día también es eso.

Javier Jiménez

No me gustan las parejas que se dan besos delante de ti como si no existieses, las ropas arrugadas y con manchas, la espera en la calle de tu amiga a -7º C, una mirada cruel y despiadada a las seis de la mañana, la comida con excesiva sal, las personas con una aroma peculiar a choto muerto, palpar una cabeza con grasa y casposa después de tres días sin lavarla, el sonido de las puertas de garaje a las siete y cuarto todas las mañanas de los 365 días del año. 

El infierno también se compone de minúsculas cosas que a uno no le gustan: observar cómo el quiosquero saca tu chuchería clavada en su uña, el momento ansiado de irse a casa cuando estás en una situación comprometida, las teles pequeñas, viejas y rotas con telarañas, maniobrar una rata, muerta, mojada y repugnante en el laboratorio, el grito inesperado de un bebé, el olor de la orina de los hombres al entrar en el baño de una casa, el sabor ácido de las naranjas a media mañana, un gesto de efecto sabiendo que no le importas. 

 El infierno de cada día también es eso. 

Marta Cabrero


No me gustan los objetos que reflejan la luz del sol y te ciegan, agitar el bote de ketchup, que no salga nada, hasta que de repente sale todo de golpe, la sal del mar al tragar agua, el aullido de un lobo cuando estas de acampada, que el perro venga del campo y huela a charca, pasar la mano sobre la hierba y tocar un roca fría, áspera y dura, escuchar el zumbido de un mosquito por la noche y saber que te va a picar, pero cuando él quiera.

El infierno también se compone de minúsculas cosas que a uno no le gustan: las personas que discuten algo, sin tener razón alguna, colocar la manguera de la ducha en su sitio y que te caiga una gotita de agua descendiendo por tu brazo, las cremalleras que se abren por la mitad y ya no puedes ni cerrarlas, ni abrirlas, ir a beber agua y ver que otra persona ha dejado grumos, que se te derrita el chocolate en la mano.

El infierno de cada día también es eso.

Javier Sánchez Polo

No me gustan las personas que terminan cada una de mis frases, los ordenadores muy lentos, el ruido de los dedos en la mesa cuando intento concentrarme, salir de casa y que haga mucho frío, probar comidas nuevas y que sepan mal, tocar algo y que se me quede la mano pegajosa, que alguien me grite al oído porque no quiero escucharle, el olor muy fuerte de algunas plantas.

 El infierno también se compone de minúsculas cosas que a uno no le gustan: levantarse con más sueño del habitual, coger un bolígrafo y que no pinte, el sabor de una pipa en mal estado, que me hablen mientras me dan con la mano, entrar en casa y que huela a la comida que más odio, el tacto del velcro, las personas que hablan más lento de lo normal, oír una palmada cuando todo está en silencio. 

 El infierno de cada día también es eso. 

Anjara Antón

No me gustan las mesas cojas, tomar una pipa que esta mala, oír un idioma que no entiendo, cuando voy a Madrid y en 5 minutos no he avanzado ni 200 metros por los semáforos, cuando explicas a alguien miles de veces una cosa y ellos siguen sin entenderlo, las personas egocéntricas, el olor a abono, tocar algo pegajoso, cuando la clase empieza a gritar.

El infierno se compone de minúsculas cosas que a uno no le gustan: cuando la gente echa agua a la sopa para enfriarla, pisar un chicle, las personas que siempre quieren tener la razón aunque no la tengan, las bolsas de patatas que te venden medio vacías, los bolígrafos que dejan de pintar en medio de los exámenes, los rotuladores que tardan siglos en secarse, cuando veo un pistacho cerrado, el pepinillo de las hamburguesas, el olor a alcantarilla, quitarte un chubasquero mojado, cuando te sonríe alguien y tu tienes que sonreír aunque en el fondo tu no quieres.

El infierno de cada día también es eso.

Alejandro Insua

No me gustan las personas que no aprecian lo que tienen, levantarme temprano por una alarma, las sillas del instituto, el olor de las margaritas al mojarse, el pan demasiado tostado, el tacto de unas piernas recién depiladas de Javi, los conciertos de rock, que amanezca muy pronto y anochezca muy tarde. 

El infiero también se compone de minúsculas cosas que a uno no le gustan: que me hablen de los exámenes, las personas que mienten para quedar bien, los balones de baloncesto deformes, el olor del alcantarillado, las almendras negras de las bolsas, el roce de las uñas con la pizarra, el sonido de las campanadas de misa, estar en una situación comprometida. 

El infierno de cada día es eso. 

Javier González Ortiz

11 comentarios:

  1. Enhorabuena a ti por la actividad y a ellos por los resultados. Te la tomo prestada para hacerla con mis alumnos de PCPI. Saludos

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  2. Me ha encantado esta actividad. Felicita a tus alumnos por sus escritos.
    Un saludo,
    MARU

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  3. Gracias a las dos por los parabienes.
    El texto de partida es una delicia pero me han sorprendido muy gratamente los que han creado a partir de él mis alumnos.
    Al leerlos en clase, todos nos íbamos dando cuenta, entre sonrisas cómplices, de cuántas cosas hacen de nuestro día a día un pequeño infierno.
    Un saludito

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  4. Me encanta la técnica de la imitatio para iniciarse en la escritura. Y los resultados, sobresalientes.
    Enhorabuena a ti y a tus chicoa.
    Un abrazo

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  5. ¡Menudo scriptorium tenéis montado! Mis felicitaciones a tus alumnos, son unos textos estupendos (bueno, va, y a la profe :)))

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  6. Enhorabuena, una vez más. A mí esta técnica también me gusta mucho porque da muy buenos resultados.

    Un saludo

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  7. Me encantan los textos de tus alumnos; me he reído con algunos de ellos :)
    Enhorabuena por la actividad.

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  8. Me ha encantado la actividad. He disfrutado -y aprendido- leyendo los textos de los alumnos. Gracias

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  9. Lo cierto es que tanto el texto original como los creados por mis alumnos generan sonrisas porque todos nos vemos reflejados en una o en otra de esas pequeñas cosas que nos amargan la existencia...
    Es una actividad muy agradecida: si la ponéis en práctica, sin duda me daréis la razón.
    Un saludo

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  10. ¡Qué curioso! Este texto está en la lista de los que usamos en bachillerato mi compañera Ana y yo, junto con <a href="http://columnasmanuelvicent.blogspot.com/2008/07/para-huir.html>este otro</a>
    Desde hace unos años proponemos una actividad similar. Tiene mayor mérito que los textos sean de 4º de ESO. Me han encantado.

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  11. Hola, Lu: coincidencias textuales y paravirtuales. No conocía tu propuesta ( palabrita!) pero te agradezco mucho el texto que me has regalado. Con él podré completar la actividad de cara al próximo curso.
    El artículo está lleno de posibilidades así que no es tal inusitada la coincidencia. Yo encontré el texto por casualidad y en seguida vi sus posibilidades.
    Gracias por el regalo!

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